Autoridad proyecta que gasto en licencias médicas podría bajar en 2020, tras subir 40% en cinco años

Irrupción de permisos relacionados con la pandemia es menor a la disminución por otras causas. Enfermedades mentales representan el 28,3% de los documentos tramitados en julio.

La normalización de la actividad del sector salud es una de las posibilidades que ofrece la mejora en la evolución de la pandemia, que dio pie para que las autoridades iniciaran el proceso de desconfinamiento. Así al menos lo esperan los operadores del sector, los que, tras adecuarse para responder prácticamente en exclusiva a la urgencia del peak de contagios de covid-19, ahora ven la opción de que los usuarios retomen las atenciones e intervenciones que suspendieron por temor al contagio de coronavirus.

Claro que esta normalización y la amenaza latente de un rebrote abren una interrogante respecto de la evolución de un indicador en particular: las licencias médicas.

‘El año 2020 será un año atípico, en que no debiéramos ver un alza ni en el gasto ni en el volumen de licencias con respecto a 2019. Este año debiera esperarse una disminución del gasto en Subsidio por Incapacidad Laboral (SIL), pues si bien las licencias médicas covid-19 superaron las 600 mil a agosto, la disminución de las licencias no covid-19 es superior’, apunta el superintendente de Seguridad Social (Suseso), Claudio Reyes.

Aunque las isapres, por ejemplo, han proyectado alzas por ambos conceptos, debido a la incidencia de los casos de coronavirus, la autoridad estima que incluso este año por primera vez el gasto en licencias podría bajar.

En 2019 el desembolso por este ítem llegó a US$ 2.074 millones —el 58% por parte de Fonasa y el 42% de isapres—, un alza de 8,1% respecto del año anterior, mientras que al compararlo con 2015 el aumento es de 40%, ya que ese año el gasto por concepto de SIL totalizó US$ 1.476 millones.

En volumen, la tendencia también es al alza, pues en el quinquenio analizado estas se incrementaron 30%, pasando de 4,7 a 6,1 millones de documentos. Al contrastar este último número con el total de cotizantes con derecho a licencia médica, se obtiene una tasa de uso de 96,3. En términos simples, esto equivale a decir que casi la totalidad de los cotizantes del sistema público y privado tuvieron al menos una licencia el año pasado. Hace cinco años este indicador era 80.

Varios elementos explican las alzas del volumen y el gasto en permisos: mayor número y duración de los permisos; aumento de la renta en términos reales; la participación creciente de la mujer en el mercado laboral, que incrementó las licencias maternales, y la mayor prevalencia de enfermedades mentales, que son las que lideran en la cantidad de órdenes de reposo tramitadas, explica el superintendente, al comentar el resultado del balance anual de licencias médicas correspondiente a 2019, que la Suseso acaba de liberar.

Respecto de 2020, con las cifras a julio, Reyes anticipa que pese a que el covid-19 ha impactado con fuerza en el país y ya se ubica como la cuarta causa de emisión de licencias médicas —con el 16% del total a dicho mes—, ve difícil que las licencias vinculadas a esta enfermedad lleguen a destronar a aquellas de origen mental como la principal causa de emisión de permisos laborales, tanto en número como en desembolso de subsidios. Según datos de la Suseso, si hace unos años las licencias médicas originadas por trastornos mentales representaban solo el 15% del total, en 2019 llegaron al 23,6% de los permisos, mientras que a julio de este año subieron al 28,3% de los documentos tramitados.

‘Lo que se puede esperar es un incremento de las enfermedades mentales en los meses venideros. Las patologías más comunes como ansiedad y estrés suelen aparecer en las condiciones de confinamiento, y también hay un efecto por el teletrabajo’, explica el titular de la Suseso.

Licencias apeladas y revertidas

Del total de licencias médicas tramitadas el año pasado, el 92,5% de las correspondientes a Fonasa y el 76,9% de las isapres fueron aprobadas sin modificaciones; el 2% de los permisos de Fonasa y el 9,6% del sistema privado fueron aprobados con modificaciones, mientras que el 5,4% y el 13,5% de los permisos de Fonasa e isapres, respectivamente, fueron rechazados.

Las enfermedades mentales tienen un nivel de rechazo superior a las otras enfermedades, y estas han subido proporcionalmente respecto del conjunto de enfermedades. Pese a esto, Reyes asegura que en los últimos años el nivel de rechazo de licencias médicas ha disminuido, en particular en isapres.

Trastornos mentales

Las licencias por trastornos mentales representaban el 15% hace unos años, en 2019 llegaron al 23,6% de los permisos, mientras que a julio de este año subieron al 28,3% de los documentos tramitados.

Tras el peak de junio, la emisión de licencias por covid-19 se redujo en julio

Pese a que en mayo, junio y julio la emisión de licencias médicas electrónicas vinculadas al covid-19 creció cuatro, nueve y cinco veces, respectivamente, respecto del nivel de marzo de este año, en julio por primera vez en cinco meses este número se redujo respecto del peak de junio (189.326 permisos) y llegó a 119.420.

De esta forma, y aunque en la estadística oficial más reciente de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) figuran 439.832 licencias relacionadas con covid-19 emitidas al cierre de julio, el titular de esta entidad, Claudio Reyes, adelanta que durante agosto los permisos de este origen superaron los 600 mil. Lejos están todavía de las licencias médicas por trastornos mentales, que ya al séptimo mes de este año bordeaban las 770 mil, es decir, un alza de 33% respecto de 2019.

Al cierre de julio, en total se habían emitido 2.710.214 licencias médicas, lo que representa un alza de 7% respecto del mismo lapso de año pasado.

Jessica Esturillo O.-

Fuente: El Mercurio, Economía y Negocios, 31 de agosto 2020, pág. B8.