Inédito estudio arroja que 34,6% de los trabajadores exhibe síntomas de deterioro de su salud mental

El primer “Termómetro de la salud mental en Chile”, elaborado por la ACHS y el Centro de Estudios Longitudinales de la PUC, mostró que hay mayor prevalencia de este tipo de problemas en hogares con deudas.

25 de Agosto de 2020 | 14:00 | Redactado por Patricia Marchetti M., Emol

SANTIAGO.- Con el objetivo de “tener un estudio que permita entender lo que está pasando para tener una comprensión más acabada basada en evidencia”, la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) y el Centro de Estudios Longitudinales de la Universidad Católica elaboraron un exhaustivo sondeo titulado “Termómetro de la Salud Mental en Chile”. Se trata de un estudio que representa “un bien público” y que se instala como línea base para los análisis de salud mental en el país, dado que no hay otros trabajos similares. Así, en medio de los efectos de la pandemia, sus impulsores destacaron la importancia de la información recabada para el diagnóstico y diseño de las futuras políticas públicas.

En concreto, la encuesta telefónica realizada entre el 23 y 27 de julio -fecha en que se dieron los máximos niveles de confinamiento- arrojó que un 34,6% de las personas entre 21 y 68 en el país exhibieron síntomas asociados a una probable presencia de problemas de salud mental. David Bravo, director del Centro de Estudios Longitudinales, expuso 12 preguntas clave de la batería de consultas que se le hicieron a los encuestados, entre las cuales se evidenció que las mujeres son las que más exhibieron problema de salud mental (40,3%) que los hombres (28,8%). Por ejemplo, ante la consulta “en las últimas semanas, ¿ha podido concentrarse bien en lo que hace?”, un 43,5% dijo que se concentró menos o muco menos que lo habitual, donde la proporción fue de 36,3% para los hombres y 50,7% para las mujeres.

Respecto a la pregunta de “¿sus preocupaciones le han hecho perder mucho sueño?”, un 48,9% contestó que ha perdido más o mucho más sueño que lo común, donde los hombres mostraron un porcentaje de 43,2% y las mujeres un 54,5%. “La diferencia de 11,3 puntos es estadísticamente significativa”, dijo Bravo. “En las últimas semanas, ¿ha sentido que está jugando un papel útil en la vida?”, un 17,1% de los consultados dijo que lo ha sentido menos o mucho menos que lo habitual; mientras que ante la consulta de si “¿ha pensado que usted es una persona que no vale para nada?”, un 5,8% dijo que ha tenido ese pensamiento de manera mayor a la habitual en las últimas semanas. Asimismo, un 54,8% dijo que en el último tiempo se ha sentido constantemente agobiado y en tensión; un 32% indicó que se ha sentido poco feliz o deprimido; y un 14,5% señaló que ha perdido confianza en sí mismo, donde la proporción para los hombres fue de 10,9% y la de las mujeres de 18,1%.

“Estas preguntas pertenecen a un cuestionario general de salud que nos permiten hacer una radiografía de la situación”, explicó Bravo. “Tomando todas las preguntas juntas es posible categorizar a la población en tres grupos: uno donde hay ausencia de problemas de salud mental (65,4%) y dos en los que podemos encontrar síntomas y malestar psicológico, los que representan al 34,6% de las personas entre 21 y 68. Análisis económico y laboral “El tema económico es bastante fuerte en lo que acá se muestra: en la encuesta le preguntamos a las personas qué ha pasado con los ingresos de su hogar y aproximadamente la mitad de las personas indica que han caído de manera significativa”, dijo Bravo, agregando que entre dichas personas la prevalencia de problemas de salud mental es de 41% vs. el 25% de los que no han experimentado esa caída.

“También son mucho más fuertes los problemas de salud mental en aquellos que tienen una situación de deuda complicada en sus hogares, estamos hablando de 39 puntos de diferencia”. Así, en 56,7% de los hogares con deudas se detectaron síntomas, mientras que en aquellos sin complicaciones económicas el porcentaje alcanzó el 17,8%. En materia de empleo, entre las personas que tienen empleo un 31% reporta tener problemas de salud mental, mientras que entre las personas sin empleo el número llega al 44,5% y entre los inactivos a 38,9%. “Pareciera ser que el empleo está asociado, en la situación que estamos hoy día, a una menor prevalencia del problema” , comentó Bravo. En un análisis más detallado, el economista y experto laboral mostró que entre los ocupados, aquellos que están con suspensión laboral tienen 14 puntos adicionales de prevalencia mayor en problemas de salud mental que las personas que están sin suspensión (43,7% vs. 29,3% respectivamente).

Ante los resultados, Bravo sostuvo que “nosotros estamos en medio de una crisis muy importante que está tendiendo un fuerte impacto en el empleo, en las personas y en los ingresos. En ese contexto, a la situación objetiva, este informe denota que está esta dimensión de salud mental que está correlacionada con dicha situación”. “Como economista podría decir que estos son los costos que típicamente no medimos en términos de salud mental y que sí pueden tener un impacto muy importante en el periodo posterior de recuperación, porque las personas quedan afectadas. Esto sólo refuerza la relevancia de todo lo que se pueda hacer”, expresó.

Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Economia/2020/08/25/996000/Salud-mental-Chile-pandemia-PUCACHS.html