Diario El Mercurio: Ley Sanna ha permitido que más de 1.400 padres puedan cuidar a sus hijos enfermos

Balance de los primeros seis meses de funcionamiento de la normativa:
Ley Sanna ha permitido que más de 1.400 padres puedan cuidar a sus hijos enfermos

Casi la mitad de las licencias se dio a familias de niños con leucemia. El 70% de los permisos fueron usados por las madres.
Ya van más de ocho meses desde que partió la implementación de la ley que creó el Seguro para el Acompañamiento de Niños y Niñas (Sanna). Este permite que los padres puedan acceder a una licencia médica y se ausenten del trabajo cuando tienen hijos que están gravemente enfermos. Para que puedan hacerlo, además, reciben un pago que reemplaza total o parcialmente su remuneración mensual.

Según cifras de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), desde el inicio de la ley y hasta agosto, se han otorgado 1.497 subsidios a padres, por un total de $540 millones.

Es decir, un promedio $360 mil mensuales por persona. Según la subsecretaria de Previsión Social, María José Zaldívar, ‘este primer balance nos refleja cómo esta política pública ha impactado positivamente una realidad muy compleja para muchos padres, al brindarles un apoyo frente a contingencias que son devastadoras’.

La ley tiene una entrada en vigencia gradual y en su primera etapa (hasta julio) solo podían postular los padres con hijos de entre uno y 18 años que padecieran algún tipo de cáncer o que estuvieran en tratamiento destinado al alivio del dolor y con cuidados paliativos de un cáncer avanzado.

Según las cifras de la Suseso, casi la mitad de las licencias que se han otorgado han sido para padres con hijos que padecen leucemia. Lo siguen los tumores malignos al cerebro y a los huesos (ver infografía).

Y son las madres quienes más han hecho uso del beneficio: ellas concentran el 70% de las licencias tramitadas. Segunda etapa En una nueva etapa de la ley, que comenzó el segundo semestre de este año, se incorporó la cobertura a padres de niños trasplantados.

Y Zaldívar cuenta que ya se han registrado algunos permisos por estos casos, ‘pero son pocos dado que esta cobertura recién se inició. Se trata de algunos trasplantes de riñón, hígado y otros órganos, que suman no más de 20 licencias’.

La ley terminará de implementarse el 1 de enero de 2020. Entonces podrán optar al beneficio los padres de niños en estado terminal, víctimas de accidentes graves o con riesgo de muerte o secuelas funcionales graves. En pleno vigor, la norma beneficiaría a cuatro mil familias. Carol Alvo es una de las precursoras de esta ley, luego que en 2011 creara la agrupación ‘Sin licencia para cuidar’.

Si bien explica que su hijo, que padecía leucemia, ya fue dado de alta y ella no alcanzó el beneficio, muchas mujeres la buscan para pedirle ayuda. Agrega que si bien la ley es una gran iniciativa, ha habido algunos problemas.

‘El tema es que como en cualquier licencia, se están demorando mucho los pagos en la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (Compin)’, asegura Alvo. La subsecretaria admite que ‘se han evidenciado algunos problemas en la tramitación y pago’, y agrega que se creó una mesa de trabajo con autoridades y organizaciones civiles para solucionar estas trabas.

Fuente: Diario El Mercurio, 21 de octubre de 2018.