Diario el Sur de Concepción: Licencias médicas y ausentismo laboral

Licencias médicas y ausentismo laboral

El primer estudio de ausentismo laboral provocado por licencia médica, elaborado por la Cámara de Comercio de Santiago en conjunto con la firma Inmune, que se dedica a gestionar el impacto de las licencias al interior de empresas, ha revelado que en Chile los trabajadores se ausentan 10,4 días en promedio al año por permisos médicos comunes y se presentan con más incidencia los días viernes.

El mayor ausentismo en el período considerado, desde septiembre de 2017 a agosto de 2018, corresponde por amplio margen al rubro construcción, seguido de servicios, industria manufacturera, minería y comercio, mientras el índice más bajo de inasistencia está en agricultura y pesca. Se ha señalado que hubo un leve aumento en las licencias con relación al período anterior, cuando la ausencia promedio de los trabajadores chilenos fue 9,3 días al año.

Pese a que en la gran mayoría de los casos la obtención de la licencia es realmente necesaria, representantes del sector salud concuerdan en el abuso que en algunos casos se hace del sistema. Por ello, se desarrollan campañas destinadas a informar a la comunidad sobre el riesgo que se corre al participar de malas prácticas, convirtiéndose en cómplice de un delito y facilitando la acción orientada a lucrar a través de este fraude. En el fenómeno podría estar jugando un rol decisivo la dificultad que tiene el sector público para ejercer un mayor control.

Ya en la década de los ’90 las autoridades comenzaron a plantear su preocupación por el aumento, llamando a los médicos a no ser tan permisivos en la extensión de licencias. A pesar de ello, el dinero invertido en los subsidios ha experimentado un fuerte crecimiento. Algunas versiones indican que al menos una de cada cuatro licencias que se extienden en el país es fraudulenta, entregada por un médico que sucumbe a la petición del paciente de tener un permiso laboral, por diversas razones, que van desde justificar una inasistencia o salir de viaje, hasta poder asistir a un partido de fútbol. Así la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (Compin), recibe licencias de pacientes que no presentan la patología indicada en el documento; otros que no cumplen con el reposo o simplemente, no presentan vinculo laboral alguno. Por ello, las Isapres cuentan con un sistema de fiscalización, correspondiente al control de reposo, en el que se debe supervisar el cumplimiento de la licencia extendida. El año pasado, la firma Inmune realizó una encuesta sobre la percepción del uso de licencias médicas y el conocimiento que la ciudadanía tiene sobre la normativa que las regula y que desde hace seis años castiga con penas de cárcel al médico que otorga estos permisos en forma fraudulenta, como al paciente que los solicita para presentarlo en el trabajo. La ley N° 20.585, fue publicada en el Diario Oficial el 11 de mayo de 2012, y establece duras sanciones para el mal uso de estos documentos.

La encuesta reveló que el 6 8% de los consultados, afiliados a Isapres y Fonasa de siete regiones, creía que el uso de licencias sin justificación médica es frecuente o muy frecuente, a la vez que el 58% estimó que la solicitud y extensión de estos documentos fraudulentos ha aumentado en los últimos años, mientras el 40% consideró que presentar licencia médica injustificada no constituye un delito.

En el país se tramitan cada año más de 5 millones de licencias por incapacidad laboral, de las cuales alrededor 70% corresponden a cotizantes de Fonasa y el 30% a los de Isapres. En Inmune estiman que al menos un 30% del gasto anual en subsidios por incapacidad laboral podría corresponder a permisos injustificados. Hay que considerar que las licencias se pagan con el 7% de las cotizaciones de todos los trabajadores y su uso injustificado genera un encarecimiento de los planes de salud y de las prestaciones médicas, por lo que es un problema que perjudica a todos.

Fuente: Diario El Sur de Concepción, 25 de octubre de 2018.